EU.- ‘La Bestia’ es una de las redes de trenes más conocidas y controvertidas en México, y es que más allá de su propósito original, que es trasladar materias primas, el tren es famoso por ser utilizado como un medio de transporte para migrantes de Centroamérica que viajan en él de manera ilegal para llegar a Estados Unidos (EU).
El viaje en ‘La Bestia’
Por su posición geográfica, México resulta el puente hacia el sueño americano. La ruta que sigue el también conocido como ‘tren de la muerte’ es frecuentemente utilizada por migrantes para llegar a la frontera con Estados Unidos por alguna de sus dos rutas: la oriental, que conduce hacia la frontera de Tamaulipas y Texas; y la occidental, cuyo destino es Sonora y Baja California, que comparten frontera con Arizona y California.
La mayoría de los migrantes que abordan alguno de los trenes de esta red provienen de Honduras, El Salvador y Guatemala, según el Instituto Nacional de Migración (INM); sin embargo, también hay mexicanos, quienes suben a los vagones en movimiento cuando el tren pasa por distintos poblados del país.
A lo largo del recorrido, existen refugios para migrantes, algunos bajan del tren para pasar la noche ahí y vuelven a abordarlo al amanecer.
La opción de ‘La Bestia’ no es la única para atravesar México, sin embargo, sí es la forma más ‘económica’ de hacerlo y evita algunos puntos de control de migración, pero también es sumamente peligroso. El principal riesgo es caer del tren, razón por la que muchas personas han sufrido mutilaciones o han muerto.
Pero la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) cifró en al menos 3,575 las muertes ocurridas en la frontera entre estos países.
Cómo es que México se vuelve un país de tránsito
En entrevista para Expansión, Claudia Edith Serrano Solares, postdoctorante de la unidad académica de estudios regionales de la Coordinación de Humanidades de la UNAM, explicó que históricamente, México ha sido utilizado como un país de tránsito que facilita el acceso de latinoamericanos e incluso africanos a Estados Unidos.
Estas personas «inician la ruta intentando ingresar a México y de manera posterior van avanzando hacia la frontera norte, ya sea a través de la ruta más tradicional, que es la que atraviesa por Veracruz hasta llegar a Tamaulipas, o en su defecto, empezar a incursionar en otras rutas que no son tan transitadas pero que de igual manera pueden permitirles llegar a la frontera norte del occidente mexicano, pasando por entidades como el Estado de México o Michoacán».
La especialista detalla que, durante la década de los 80 y bajo el contexto de la Guerra Fría y el surgimiento de las guerrillas, México y Estados Unidos comienzan a tener una relación más cercana con los países del Triángulo Note, abriendo programas para facilitar su asilo, lo que de alguna manera, da apertura a que se empiecen a crear redes familiares que en el futuro permiten a los migrantes instalarse en EU, les facilitan la colocación en un trabajo y les brindan apoyo económico para pagarle a alguien que los guíe en su camino hacia el país norteamericano.
Durante mucho tiempo, México era percibido como un país de éxodo de migrantes, pero a finales de la década de los 90 se hizo evidente que era una nación de tránsito.
Frente a los peligros que implica migrar, ya sea por ‘ La Bestia’ u otros caminos, existe el cuestinamiento de qué es lo que impulsa a las personas a intentarlo. Serrano Solares explica que la migración es de carácter multicausal y multidimensional, pues si bien es cierto que el factor económico está muy latente, no es el único.
La violencia, la falta de acceso a la educación, e incluso el cambio climático y los desastres naturales pueden ser factores que impulsan la migración. Por ejemplo, las sequías extremas o las inundaciones eliminan las oportunidades para mantener y trabajar la tierra; mientras que los huracanes o terremotos dejan a las personas sin vivienda.
La creación del perfil del migrante
La figura de los migrantes también ha sido utilizada como un arma política. Doland Trump, por ejemplo, recurrió frecuentemente al discurso de que las caravanas migrantes eran un mal para la población estadounidense, pues desde su perspectiva, le quitaban las oportunidades laborales a los residentes.
Serrano Solares señala que con acciones como esta se va dibujando el perfil del migrante y se sigue trabajando desde una criminalización, lo que finalmente también influye como un factor importante para que no se lleven a cabo acciones para la regularización de su estatus migratorio.
Las patronas: apoyo en la ruta de ‘La Bestia’
Desde 1995, las Patronas viven pendientes del silbido del tren para ayudar a los migrantes que viajan encima de los trenes de carga.
Este grupo de mujeres prepara comida a diario para lanzar a los migrantes que viajan a bordo del tren.
Al escuchar que viene el tren, Las Patronas y otros voluntarios corren con enorme celeridad hacia la vía. Unos se hacen con las botellas de agua, atadas de tres en tres para que los migrantes puedan agarrarlas fácilmente; otros cargan cajas con raciones de frijoles, arroz o latas de atún. Ayudados de carretillas, recorren los pocos metros que separan el albergue de las vías.
A veces, algún conductor benevolente reduce la velocidad del tren para facilitar la entrega de comida y, en apenas tres minutos, La Bestia se aleja rumbo al norte.
Con información de EFE
