AGENCIAS
MICHOACÁN.- La explosión de un coche bomba frente a la comandancia de la policía comunitaria de Coahuayana, Michoacán, dejó cinco muertos y activó una investigación de la FGR por delincuencia organizada. Un equipo de peritos del CFPF y agentes de la AIC fueron enviados para procesar la zona y levantar indicios.
El fiscal estatal, Carlos Torres Piña, informó que el vehículo habría ingresado desde Colima. Los primeros peritajes contabilizaron 12 autos dañados y afectaciones a comercios cercanos. El estallido tuvo un alcance estimado de 300 metros en horizontal y 50 en vertical.
Dos cuerpos continúan sin identificar; una de esas víctimas podría ser el conductor de la camioneta que transportó los explosivos. Unos 30 especialistas trabajan en la recolección de evidencias mientras se da atención a los heridos y se coordina con instancias de derechos humanos y de apoyo a víctimas.
