Poderes&Azmedios
TUXTLA CHICO, 29 ABRIL 2019.- Hace varios cientos de años, la efervescencia y la violencia eran tan desmedidas en Tuxtla Chico, que persistía la ley del machete, la voladora de cabezas y aquel dicho ‘pueblo donde duerme uno y amanecen dos’.
Desde el Vaticano, la iglesia católica, determinó enviar a los frailes que mantenían presencia en Tuxtla Chico, un santo denominado San Pedro Mártir, que justamente murió de un hachazo en la cabeza, producto de una injusticia.
Las comunidades católicas y el fervor en esta ciudad, permitió que poco a poco, sus habitantes se sintieran afines a San Pedro Mártir, al grado que la violencia de los machetes fue desarticulada.
Han transcurrido los años y la iglesia católica, mantiene la celebración religiosa en honor a San Pedro Mártir, mediante la famosa guerra de los dulces y las competencias a caballos que permite recordar lo pagano y la incursión de lo religioso.
En Tuxtla Chico, las autoridades municipales que preside Deysi Lisbeth González Aguilar, tuvieron una participación adecuada en la colaboración para que dichas fiestas se llevaran a cabo de forma exitosa. Brindó el ayuntamiento local, las medidas de seguridad y corrió la atención, otorgando brigadas de salud y de protección civil.
