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TAPACHULA, 22 ENERO 2020.- De nada han servido los 30 camiones de basura en Tapachula, producto de un programa de reforzamiento a la limpia municipal con un costo millonario de forma mensual, y menos la ampliación del servicio con horario nocturno, anunciada por el alcalde Óscar Gurria, cuando las calles del primer cuadro de la ciudad, están convertidas en un verdadero cochinero” externaron comerciantes establecidos.
Desde las seis de la mañana, hasta las 12 de la noche, la ciudad prevalece entre un montón de basura. Sus calles, repletas de bolsas de plástico por la venta de aguas frescas, popotes, vasos, desperdicios y desechos de comestibles que yacen en las aceras sin que se refleje la eficacia del servicio de limpia municipal que es responsabilidad de la Secretaria de Desarrollo Urbano y Ecología, Yolanda Correa.
La funcionaria se la pasa promoviendo actos de simulación y diciendo mentiras. Apenas a finales de enero del 2020, se dignó en regar las plantas en diversos boulevares de la ciudad, donde es inevitable ver como pulula la naturaleza muerta, ante el descuido injustificado durante todo el pasado 2019.
Ahora en el particular caso de la recolección de basura y el servicio de limpieza en calles y avenidas de Tapachula, Yolanda Correa es una inoperante en el cargo conferido que le ha quedado grande en el primer año de mandato municipal.
“Es una tristeza ver la situación en la que se encuentran las calles de Tapachula, la 10ª Norte, es una calle que tiene contaminación y lo peor de todo que está el mercado y negocios y las personas comen y venden al aire libre, es portador de bacterias y de enfermedades, no se soporta la pestilencia”, lamentaron los inconformes.
Los ciudadanos tapachultecos que en algún momento le apostaron electoralmente al Movimiento Regeneración Nacional (Morena), manifestaron su repudio y arrepentimiento. Hablaron de la injusticia y violencia que viven amas de casa dedicadas al comercio semi fijo que han sido levantadas con lujo de violencia, “Así también cumplieran con la limpieza y recolección de basura en las calles que yacen apestosas y sucias”, lamentaron
Finalmente los inconformes, también lamentaron que la cultura de higiene y tirar la basura en su lugar, está muy jodida, sobre todo cuando la principal población en el primer cuadro de Tapachula son centroamericanos que carecen de educación ambiental, arrojando desperdicios de comida y bebida, sin que el ayuntamiento utilice las normativas vigentes del bando municipal de policía y buen gobierno. A la fecha las autoridades locales no mueven ni un solo dedo.
