Agencias
CACAHOATÁN. 19 MARZO 2020.- “La ola de violencia desatada en los municipios de Cacahoatán y Tuzantán, es culpa directa de los alcaldes municipales en turno, Julio SEN y Banny Obed Guzmán Ramos, ambos cortados por la misma tijera de inoperancia, negligencia y pésimo ejercicio de funciones. Piensan que el estar vanagloriándose con cortes de listones de obras o eventos pichurrientos, ya cubrieron la cuota de reconocimiento de la población, quien está harta de estos ediles mequetrefes, que se la han pasado simulando por más de un año en el cargo que solo les ha servido para cobrar sueldos, compensaciones y ganancias de otros giros de negocios” coincidieron molestos habitantes de ambas localidades.
En las últimas 24 horas, el municipio de Cacahoatán, otra vez sufrió un robo con violencia en la tortillería GEO, llevándose cuantiosos recursos y el susto de los empleados al ser sorprendidos por desconocidos con armas. Hace unos días, la gasolinera que se ubica en la entrada del municipio también fue asaltada con lujo de violencia. Las pérdidas son millonarias en tiempos de un ayuntamiento priista que no ve lo duro sino lo tupido, por su inoperancia y mediocridad en el manejo de las instituciones municipales.
Incluso es una verdadera vergüenza que pregonen instalar cámaras de vigilancia y no sirvan para monitorear los perímetros urbanos y los negocios. Se presta a sospechas de proteccionismo e impunidad que la Fiscalía General del Estado, la Secretaría de Honestidad y Función Pública, el Congreso de Chiapas y la Fiscalía Anticorrupción, deben atraer urgentemente, para destapar la cloaca y hacer valer la palabra del gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón Cadenas, en torno a la aplicación del estado de derecho y la justicia contra corruptos.
La población de Cacahoatán, ha comenzado hartarse de la ineficacia y mal gobierno priista. Padres y madres de familia, acusan directamente al alcalde que nunca llega a trabajar, mientras sus empleados solamente nadan de muertito, mientras no les haga falta la quincena del sueldo que no delegan conforme lo marca la ley. La simulación y la demagogia son males denigrantes que atraviesa Cacahoatán. Sus arcas presuntamente saqueadas, solo sirven para viajes de placer y negocios personales con fines de lucro.
En administraciones anteriores, los índices criminales jamás se habían desatado con tanta magnitud como en el actual ayuntamiento de Julio Sen, quien insiste en mantener como bandera la obra pública, presuntamente por sus nexos y vínculos con constructores, incluso compadrazgos y algunos amigos empresarios, con quienes tienen el irrestricto compromiso de sangrar el ayuntamiento hasta dejarlo sin la última gota.
En Tuzantán ocurre lo mismo, el alcalde Banny Oved Guzmán Ramos, es tachado de inepto por la ciudadanía. Su negligencia y su inoperancia es más que evidente y se traduce en índices delictivos garrafales como el asesinato lamentable del empresario avícola Miguel Rosendo Castro Escobar de 30 años de edad. El acaecido vivía en el ejido Xochiltepec, pero fue víctima de secuestro y al no dejarse fue ultimado a balazos en la Granja Avícola Miguelin.
Versiones extraoficiales, manifiestan que fueron dos sujetos armados a bordo de una motocicleta que llegaron al lugar para secuestrarlo, pero en el intento fallido el joven finado los persiguió con una camioneta, siendo balaceado metros más adelante. Un balazo a la altura del abdomen, lo desangró y quitó la vida de forma lamentable.
Habitantes de Tuzantán, al igual que Cacahoatán, han manifestado repudio contra sus alcaldes en funciones, por inoperantes, mudos e inútiles. No hay planes de acción ni estrategia policial que permita mantener el orden y la paz en dichas localidades azotadas por la delincuencia. Ambos ediles son acusados de soberbios, prepotentes, altaneros y se sienten la divina garza con el cargo público que se les acabará en los próximos dos años, si es que no son desaforados antes por el Congreso de Chiapas por sus excesos, negligencia y posibles peticiones multitudinarias de juicios políticos al no cumplir a cabalidad los preceptos de la 4T.
