*Caravanas enfrentan muros de hambre y pandemia*
Por. ANTONIO ZAVALETA HERRERA
Las caravanas masivas de migrantes procedentes de San Pedro Sula, recién anunciadas por autoridades centroamericanas, han cimbrado a países como Guatemala. Aquellos alambres efímeras en el rio Suchiate por ejemplo, se convierten hoy en día en muros de contención que intentan paralizar el sufrimiento de hambre y pandemia.
Dejaron de ser un derecho humano y por el contrario, representan un avasallamiento y exageración que atenta contra la seguridad nacional de cualquier país, por ser la antesala de invasiones riesgosas por ser propensas a cadenas de contagios masivos de COVID-19.
El sueño americano, se ha convertido en una pesadilla que recrudece con la búsqueda aquilatada y enloquecida de mejores oportunidades en tierra ajena de aquellos migrantes que huyen de su país de origen.
Miles de migrantes pretenden alcanzar zona de confort y oportunidades; sin embargo, el emigrar en el punto más álgido de una pandemia que está matando a millones de personas inocentes, representa imprudencia desmedida al ponerse de pechito para probables cadenas de contagio que ponen en riesgo la vida de millones de personas por el trasiego de extranjeros en calidad de indocumentados.
Por esa razón, es alentador la propuesta diplomática de los gobiernos centroamericanos en el sentido de hacer acciones de contención que eviten la migración ilegal.
Los organismos diplomáticos centroamericanos en coordinación con el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, han determinado en las últimas horas cerrar sus fronteras; pretenden verificar la salud de los migrantes. Buscan evitar contagiados COVID-19, que propicien una hecatombe y una bomba de tiempo desde el sur de México y Guatemala.
En territorio mexicano, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador a través de la Secretaria de gobernación (SEGOB), Olga Sánchez Cordero, ha permitido con la Secretaria de Relaciones Exteriores que preside Marcelo Ebrard, la entrada de caravanas migrantes que han generado un asentamiento irregular de 80 mil extranjeros solamente en Ciudades fronterizas de Tapachula, donde los sectores empresariales, comerciales y sociales elevan quejas y querellas por el aumento de inseguridad, violencia y muerte.
Será prudente que la Secretaria de Salud federal, la propia organización mundial de la salud (OMS)y la presidencia de México, blinden la frontera sur al representar la pandemia un problema de seguridad nacional que nadie quiere ver…
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