*El verano caluroso empieza a afectar la producción económica, lo cual mantendrá la inflación en máximos históricos. Una tormenta perfecta que podría llevar a la economía a una recesión.
Como cada año, miles de españoles pasarán unos días de veraneo en alguna playa, sin embargo, pero el traslado y la estancia serán más caros que el año pasado. Llenar el tanque del auto ahora es 34% más caro que un año atrás y las noches de hotel cuestan 45% más que el año pasado. La cerveza, cuya demanda se dispara durante el verano, es un 5% más cara.

Pero este verano de calor abrasador, exacerbado por la inflación, no solo está causando estragos en los bolsillos de los consumidores, sino que podría llevar a la economía del viejo continente a una recesión.
A 1,700 kilómetros de la capital española, los niveles de agua a lo largo del río Rin de Alemania, que es clave para el traslado de granos, combustibles y productos químicos, son tan bajos que se ha interrumpido el transporte marítimo, lo que puede alterar aún más las cadenas de suministro.
Gran Bretaña registró la semana pasada la temperatura más alta de su historia. La foto de un guardia del Palacio de Buckingham tomando agua de una botella enfundado en un traje de paño rojo dio la vuelta al mundo, mientras algunas escuelas, museos y consultorios médicos cerraban sus puertas, y algunos trenes y vuelos cancelaron viajes.

Las temperaturas cálidas del agua en Francia están impidiendo el funcionamiento de algunas plantas de energía nuclear en medio de otros problemas de mantenimiento. En el norte de Italia, los agricultores enfrentan la peor sequía en siete décadas, lo que afecta la producción de cultivos.
Los meteorólogos advierten que las temperaturas más altas llegarán en agosto, que suele ser el mes más caluroso del verano.
El economista Carsten Brzeski, quien trabaja en el Dutch Bank ING, dijo este fin de semana a CNN que las altas temperaturas registradas en Europa ya están afectando la producción agrícola e industrial, lo cual mantendrá la inflación en máximos históricos. Un euro débil que está encareciendo a las empresas la importación de bienes necesarios, mientras que la inflación está en máximos históricos, que en junio llegó a 8.6% promedio en las 19 economías que usan el euro.
La situación no es mejor en otras partes del mundo. El calor extremo sin precedentes avivó incendios forestales en Estados Unidos y activó alertas en docenas de ciudades chinas, las dos principales economías del mundo.
El presidente Joe Biden dijo el miércoles que “usaría el poder de la presidencia” para impulsar los recortes de emisiones a través de una serie de próximas acciones ejecutivas y regulaciones.
En México, una severa sequía en Nuevo León ocasionó que el gobierno estatal tuviera que limitar, desde hace dos meses, el suministro de agua a solo siete horas al día. La situación también llevó al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a pedir a los fabricantes de refresco y cerveza –una industria intensiva en uso de agua– que pararan la producción de sus plantas. Esta semana Heineken y Arca , el segundo embotellador más grande de Coca-Cola, anunciaron que donarán agua de sus pozos para el uso doméstico.
El cambio climático ha dejado de ser solo una preocupación para los ambientalistas.
Con información de Reuters y AFP
