

*Luz del Carmen Nazar Enríquez denunció una campaña de obstaculización laboral desde el inicio de la administración. El órgano electoral impuso una sanción ejemplar que les impide reelegirse o ejercer cargos públicos
Agencias
Huixtla, Chiapas. 09 septiembre 2025.– En una resolución histórica que sienta un precedente en la lucha por la paridad de género en la política local, el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) de Chiapas inhabilitó al alcalde de Huixtla, Régulo Palomeque, y a un grupo de funcionarios de su administración por ejercer violencia política en razón de género en contra de la síndica municipal, Luz del Carmen Nazar Enríquez.
La resolución, emitida este día, pone fin a una larga batalla legal iniciada por la síndica, quien desde el inicio de la actual administración denunció ser víctima de una serie de actos y comportamientos orientados a obstruir sistemáticamente sus labores y menoscabar su autoridad dentro del cabildo.
Tras un procedimiento legal, el Consejo General del IEPC determinó la responsabilidad de Palomeque y otros funcionarios cuyos nombres aparecen en la resolución. La sanción impuesta es de las más severas establecidas en la ley: la inhabilitación.
Esto significa que el alcalde Régulo Palomeque no podrá buscar la reelección en el próximo proceso electoral y, junto con los demás funcionarios sancionados, queda impedido de ejercer cualquier cargo público o ser postulado para un cargo de elección popular por el periodo que determine la autoridad electoral, marcando un punto de no retorno en sus carreras políticas.
La síndica Nazar Enríquez hizo pública su denuncia a través de redes sociales, señalando los constantes obstáculos que enfrentó para el desempeño de sus funciones, una situación que calificó como una campaña de acoso y exclusión por el hecho de ser mujer en un cargo de poder.
Este caso se enmarca en un preocupante patrón de violencia política de género en la región, siguiendo a sanciones recientes impuestas a ex y actuales funcionarios del vecino municipio de Tuzantán.
La resolución del IEPC es celebrada por colectivos feministas y organizaciones civiles como una victoria significativa, que demuestra que los mecanismos para sancionar la violencia política contra las mujeres, aunque often son lentos, pueden ser efectivos y enviar un mensaje contundente sobre la cero tolerancia a estas prácticas.
