*Tapachula epicentro de atención nacional e internacional*
*Adán Augusto, reta cuestionar al Comandante H*
*Desmienten hijos de Amlo, tramitación de Amparos Exprés*
*Adán, Rutilio y el FRAUDE del puente de la Torre Chiapas*
*De Chile, Sal y Manteca sexenal 2025*
*Ediles que regaron el tepache en plena noche mexicana*
*Gobernador Eduardo Ramírez, ratifica seguridad y paz*

Por. ANTONIO ZAVALETA
Tapachula, Chiapas, una ciudad fronteriza históricamente marcada por los flujos migratorios y la complejidad social, ha vuelto a ser epicentro de la atención nacional e internacional. Pero esta vez, no se debe a la crisis humanitaria en su límite con Guatemala, sino a un evento que desnuda las intricadas y oscuras conexiones entre el crimen organizado y las esferas del poder político en México.El punto de partida de este nuevo capítulo fue la espectacular captura en Paraguay de Hernán Bermúdez Requena, alias “El Abuelo” o “Comandante H”. Trasladado en una operación aérea que hizo escala en Bogotá y, significativamente, en Tapachula, su viaje culminaría en el Penal de “El Altiplano”.
Las acusaciones del gobierno paraguayo son graves: Bermúdez Requena, presunto líder del grupo criminal “La Barredora”, habría intentado establecer una red de crimen organizado desde el corazón de Sudamérica.
La detención de su sobrino, Gerardo Bermúdez Arreola, por delitos de apuestas ilícitas, pinta el retrato de una familia con profundos vínculos en la ilegalidad.
Adán Augusto, reta cuestionar al Comandante H
Sin embargo, la verdadera resonancia de este caso no se encuentra en Asunción, sino en México, y específicamente en Tabasco. La sombra que se cierne sobre esta historia es la del senador Adán Augusto López Hernández, exgobernador de Tabasco y figura central en Morena. Durante su administración, “El Abuelo” fue su secretario de Seguridad Pública.
La pregunta salta a la vista: ¿cómo un exfuncionario de tan alto rango deviene en presunto cabecilla criminal con ambiciones internacionales? Las negativas rotundas del senador, desafiando a quien lo cuestione, parecen más un acto de fuerza retórica que una tranquilizadora demostración de transparencia.
Sheinbaum muestra el musculo en el Olímpico de Tapachula
La coincidencia temporal no puede ser más elocuente. Mientras “El Abuelo” era extraditado, la presidenta Claudia Sheinbaum elegía precisamente el Estadio Olímpico de Tapachula para realizar un informe de gobierno. El mensaje simbólico era claro: llevar el proyecto de la Cuarta Transformación a la frontera sur. No obstante, la realidad se empeñó en tejer una narrativa paralela y mucho más turbia tras el traslado del abuelo.
La visita presidencial, gestada entre los operadores de Morena y el PVEM, se vio mortecina días antes, por el traslado del exsecretario tabasqueño. ¿Simple casualidad o una torpe jugada del destino que revela la fragilidad del escenario?
Ante esto, es inevitable percibir que existe un “acuerdo bajo la mesa” para “cuidar las formas”. La vinculación Adán Augusto-Hernán Bermúdez, es el fruto prohibido del paraíso morenista Tabasqueño.
Su revelación plena podría abrir un boquete descomunal en el partido en el poder, especialmente en vísperas de la construcción de los comités rumbo a 2028.
Desmienten hijos de Amlo, tramitación de Amparos Exprés
Un escándalo de tal magnitud representaría un tsunami de críticas que reposicionaría fatalmente a una oposición ávida de capitalizar cualquier error del oficialismo.
Para colmo de males, este caso se enreda aún más con el escándalo de los “amparos exprés” para los hijos del presidente López Obrador. La presunta gestión de estos recursos judiciales por un ciudadano de dudosa procedencia para blindar a Andrés y Gonzalo López Beltrán, e incluso a altos mandos de la Marina, añade otra capa de opacidad y privilegio a la ya de por sí enrarecida atmósfera.
Aunque los interesados lo han negado, la mera sospecha alimenta la percepción de una justicia dual; una, lenta y hostigadora para el ciudadano común; otra, ágil y protectora para los involucrados.
4T prometió un nuevo amanecer de honestidad y justicia
Tapachula se convirtió, sin quererlo, en la encrucijada donde se cruzaron estas dos narrativas. Una del poder formal que se muestra con el músculo social en el estadio olímpico y la del poder oculto que es trasladado entre sombras hacia el Penal del Altiplano.
Lo que este episodio demuestra es que la línea que separa las instituciones del crimen organizado en México sigue siendo peligrosamente delgada.
La 4T prometió un cambio radical, un nuevo amanecer de honestidad y justicia. Sin embargo, casos como este exponen una vieja y perturbadora constante como la impunidad de los poderosos y la penosa dificultad para romper los nexos entre el gobierno y la delincuencia.
La escala en Tapachula de Hernán Bermúdez fue más que una parada técnica; fue una metáfora aérea de cómo la corrupción y el crimen siguen haciendo escala, sin mayores obstáculos, en las más altas esferas del México contemporáneo. La ciudadanía merece más que desmentidos y desafíos.
Adán Augusto, Rutilio y el puente de la Torre Chiapas
Exige cuentas claras y una investigación profunda que, sin temor ni favoritismos, llegue hasta las últimas consecuencias, sin importar los nombres que salgan a la luz.
Y para variar en la capital Tuxtla Gutiérrez, revivieron los nexos de Adán Augusto López Hernández con el ex gobernador de Chiapas Rutilio Escandón Cadenas.
En el pasado sexenio ambos personajes presuntamente hicieron negocios en materia de obra pública con Fernando Padilla Farfán, duelo del Consorcio Inmobiliario y Constructor Aspen, encargado al parecer de la construcción del inservible Puente de la Torre Chiapas, entregado en aquel entonces por quien era Secretario de Obras Públicas, Ángel Torres Culebro, hoy flamante presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez, por voluntad de Rutilio.
Hoy voces críticas de Chiapas ay la nación, se preguntan que vincula al senador Adán Augusto con la obra del Puente de la Torre Chiapas, valuada en miles de millones de pesos?…
*De Chile, Sal y Manteca sexenal 2025
Ediles que regaron el tepache en plena noche mexicana
Los bloopers de la noche mexicana, causaron escándalo, risa y burla, durante la noche del grito de independencia, generando polémica en varias presidencias municipales donde ediles- regaron el tepache. En Cacahoatán, hubo abucheo, cuando el lugar de viva Cacahoatán, desde el palco, dijeron Viva Tapachula. ¡Bruto, pónganle cero!
Ya es costumbre las embarradas y exhibidas en el recinto del Rambután, como aquella noche donde fotografiaron bebidas embriagantes en el palco y un aquelarre en plena feria patronal, anteponiendo el alcoholismo y evadiendo los hábitos religiosos.
En Escárcega Campeche, el alcalde en turno, Juan Carlos Hernández Rath, describió a Josefa Ortiz, pero de Pinedo, mientras que en Huixtla, Chiapas, el edil en turno, Regulo Palomeque se le trabó el gañote y se le fue el gallo en pleno masivo, desatado una ola de carcajadas y candongas en los asistentes.
No faltó el escándalo del año en Reforma Chiapas, cuando el edil, Pedro Ramírez contrató a bailarinas exóticas como la famosa Pony que exhibió sus profundos instintos carnales, en el calor de la noche.
Por el uso del lábaro patrio en pleno baile exótico, la Secretaría de Gobernación (SEGOB), anunció sanciones y hasta cárcel, derivado de la exhibición cárnica que, para los asistentes no tuvo nada de malo, pero en el circo romano de la red social, surgieron indignaciones masivas por el hecho.
En Yajalón Chiapas, el edil Juan Alberto Utrilla López, le dieron hasta por debajo de la lengua, luego de no saberse el himno nacional, jalar la campaña y no sonarla, además de olvidársele ondear la bandera en pleno grito de independencia.
Finalizó punteando la campana que no logró el objetivo durante una noche donde varios asistentes señalaron al edil de estar azorado por las francas chelas y el presunto exceso de copas.
Gobernador Eduardo Ramírez, ratifica seguridad y paz
El contraste entre la ceremonia del Grito de Independencia de 2024 y la de 2025 en Chiapas es evidente ante los ojos de millones de familias chiapanecas.
Hace un año, la ciudadanía alzó la voz para exigir paz en medio de un clima de inseguridad y desconfianza, llegando al punto de que varios municipios cancelaran sus celebraciones.
Este acto de protesta silenciosa pero contundente era un reflejo del malestar social y de la desconexión entre el gobierno encabezado entonces por Rutilio Escandón y las necesidades reales de la población.
Reconstrucción del tejido social
Un año después, la imagen es completamente distinta. La celebración unificada en los 124 municipios, es un símbolo potente de recuperación de la confianza y reconstrucción del tejido social.
El hecho de que las familias chiapanecas hayan participado masivamente en un ambiente de orden y alegría sugiere un cambio significativo en la percepción de seguridad y gobernabilidad en la Nueva ERA, impulsada por el gobernador, Eduardo Ramírez Aguilar
Más allá del discurso político, lo que aquí se observa es cómo un acto cultural y cívico puede servir como termómetro del estado de ánimo social.
La capacidad de celebrar en paz, es un avance fundamental para cualquier proyecto de desarrollo. Sin embargo, es importante no bajar la guardia: la paz no es solo la ausencia de protestas o la realización de festejos, sino el resultado de políticas públicas continuas y efectivas que atiendan las causas profundas de la violencia y la desunión.
La verdadera prueba para el gobierno actual es la cultura de Paz. Logra traducirse en mejoras tangibles en la vida diaria de los chiapanecos, más allá de las fechas emblemáticas. Por la esperanza y la paz duradera en Chiapas, se pronuncian miles de familias y su gobernante ERA, la ha garantizado.
Comentarios antoniozavaletah@gmail.com
