CLASE POLÍTICA

*Chiapas alineado a la estrategia de seguridad nacional*

Por. ANTONIO ZAVALETA
La participación del gobernador Eduardo Ramírez en el Consejo Nacional de seguridad, refleja la unidad de criterios frente a la violencia percibida a nivel nacional y en los puntos limítrofes entre México y Guatemala, donde a la presidencia de México le urge resultados palpables para mitigar esa rebatinga delictiva que ya trastocó intereses en comunidades guatemaltecas.
En un contexto nacional donde la violencia sigue siendo uno de los principales desafíos de los tres niveles de gobierno, la presencia del gobernador de Chiapas en ese foro federal simboliza un reconocimiento de las acciones logradas en el primer año de mandato mediante el impulso y construcción de una fuerza de reacción inmediata y la creación del área de investigación e inteligencia ministerial para fortalecer la seguridad, la cual ha quedado claro, se construye con puentes de cooperación, para lograr la desarticulación de bandas criminales bien confeccionadas ligadas a carteles del narcotráfico.

El discurso que, el mandatario chiapaneco dio en la “coordinación interinstitucional” es el resultado de toda una estrategia de seguridad que inició hace doce meses, para erradicar y extirpar el mal, de una violencia heredada por el pasado gobierno sexenal, con secuelas graves y atroces de inseguridad en el mandato de Rutilio Escandón que escalaron drásticamente a las carreteras, hoy liberadas de la maña y de cuadrillas delictivas.
Chiapas, un estado con una compleja geografía y una ubicación estratégica y a la vez vulnerable. Su frontera sur ha sido estigmatizada por décadas como porosa.
Y es justamente en dicha franja fronteriza, donde se sabe que los fenómenos delictivos no respetan jurisdicciones. El crimen organizado opera en redes; la respuesta del Estado, por tanto, debe ser igualmente articulada y contundente.
La alineación con la estrategia federal es necesaria en Chiapas, aprovechando el respaldo absoluto que el gobernador Eduardo Ramírez, tiene de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum y del titular de seguridad pública federal, Omar García Harfuch.
Sin embargo, en el terreno de la opinión pública, los anuncios de coordinación generan tanto esperanza como incertidumbre, ante una población ciscada por el fenómeno delictivo.
La ciudadanía ha sido testigo, en administraciones pasadas y en diversos estados, de cumbres de seguridad que derivan en fotografías y declaraciones, pero cuyos frutos en calles y comunidades son difíciles de percibir porque la violencia se ha normalizado en varias entidades del norte, centro y occidente.
Y se lucha para que en el sureste de México, se evite este fenómeno que podría ocasionar un daño colateral en los entornos sociales.
El verdadero compromiso se mide por la capacidad de traducir esos acuerdos nacionales en operativos más efectivos, con mayor inteligencia compartida y sobre todo, lograr una disminución palpable de los índices delictivos para alcanzar una sensación de paz social en plena temporada decembrina.
La población pide mayor presencia policial ante el aumento de consumo de bebidas embriagantes y lamentablemente de drogas y psicotrópicas en la juventud, trastocada por las redes delictivas y la alcahuetería de programas sociales que los han lacerado.
El llamado a la “construcción de la paz” que reiteró Ramírez Aguilar es loable y va al corazón de la demanda social.
Pero la paz no es solo la exigencia en medio de los conflictos armados; es la necesidad de aplicar la justicia mediante la prevención de delitos de forma oportuna para consolidar lo que todos anhelados; es decir, un Estado de derecho palpable, loable y creíble.
En Chiapas se entrelazan problemáticas históricas por desigualdad social y por presiones criminales contemporáneas. Dicha construcción requiere la mano firme de la coordinación policial y militar, así como la voluntad disponible y sin medias tintas de la inversión social y el diálogo plural e incluyente.
En ese sentido, el gobernador ha colocado a Chiapas en la mesa nacional de seguridad. El continuará llevando las necesidades específicas del estado a la misma y, a la vez, traer a Chiapas los recursos y apoyos federales que requiere.
La cooperación institucional, como él mismo dijo, es fundamental, prueba de fuego está en mantener las estadísticas de atención y combate a la inseguridad, logrando la acertada percepción ciudadana, tal cual han destacado varias casas encuestadoras.
En temporada decembrina, se pregona con el ejemplo, garantizando mayor seguridad en las comunidades, en las carreteras y en el día a día de los chiapanecos, quienes les toca legitimar la eficacia y la firmeza de los hechos y los compromisos signados con el pueblo.
Y prueba irrefutable de los acuerdos nacionales, es la presencia del titular de seguridad federal, Omar García Harfuch en Chiapas… ¿Qué sigue?
*De chile, sal y de manteca 2025*
*Parque San Vicente de Cacahoatán, sumado a la estrategia nacional de seguridad*
Para fortalecer la convivencia familiar y potenciar el atractivo turístico del municipio, en Cacahoatán se dio
inicio a la rehabilitación integral del parque principal del ejido San Vicente, comunidad a la que definió como “el corazón de la localidad fronteriza”.
Durante un recorrido de supervisión, el alcalde Víctor Pérez Saldaña destacó que el proyecto busca transformar este espacio público en un lugar digno, seguro y completamente renovado para el disfrute de todas las familias.
El proyecto, enmarcado en la estrategia municipal como “Obras con la Fuerza de la Gente”, contempla mejoras en la infraestructura, mobiliario urbano, áreas verdes y sistemas de iluminación, con el fin de garantizar la seguridad y accesibilidad del lugar, sumándose a la estrategia estatal y nacional a favor de La Paz y la seguridad que el pueblo añora.
*Ordenamiento en el transporte, motor del desarrollo económico de Chiapas: Freddy Escobar*
Como parte de los trabajos de análisis del primer año de gobierno, el diputado local Fredy Escobar Sánchez, vocal de la Comisión de Movilidad, Comunicaciones y Transportes del Congreso del Estado, aseguró que Chiapas mantiene un sector transporte ordenado, el cual se ha convertido en un motor de desarrollo económico y bienestar familiar.
En el marco de su comparecencia, la secretaria de Movilidad y Transporte del gobierno del estado, Albania González Pólito, acudió a la Comisión para detallar los avances de su dependencia con motivo de la Glosa del Primer Informe de Gobierno
En su exposición, la funcionaria estatal enumeró logros en áreas como el ordenamiento del servicio, la inversión en tecnología, la lucha contra la corrupción, la profesionalización de los operadores y el fortalecimiento del estado de derecho dentro del sector
Ante este informe, el diputado por el distrito XIX de Tapachula, Fredy Escobar, reconoció públicamente el liderazgo del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y subrayó que, gracias a «acciones firmes y estricto apego a la ley», el transporte en Chiapas es hoy un factor de progreso.
“En Chiapas vivimos una nueva ERA que procura mejores condiciones para los chiapanecos y estoy convencido de que lo mejor está por venir», afirmó el legislador tapachulteco.
Comentarios antoniozavaletah@gmail.com

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