
AGENCIAS
HUIXTLA.- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció una inversión de 50 mil millones de pesos para trabajos de bacheo y repavimentación en todo el país, con el objetivo de atender el deterioro de calles y avenidas en distintos municipios.
Sin embargo, en Huixtla, la realidad que viven a diario sus habitantes es muy distinta.
Calles llenas de baches, tramos intransitables, charcos permanentes y vialidades que representan un riesgo constante para automovilistas, motociclistas, peatones y transporte público forman parte del paisaje cotidiano, lo que también evidencia la inoperancia y grave mediocridad del actual alcalde Regulo Palomeque.
No se trata de un problema nuevo, sino de una situación que se ha agravado ante la falta de mantenimiento y atención por parte del Ayuntamiento que mal preside Palomeque, quien insiste en mantenerse en el ojo del huracán vía escándalos, derivado de denuncias, exigencias y mentadas de mayo por parte de cientos de familias que desaprueban su denigrante gobierno y lamentan que resulte un inoperante frente al cargo conferido.
Mientras a nivel nacional se habla de inversión, planeación y obras, en Huixtla no se observa un programa claro de bacheo ni acciones visibles de repavimentación, pese a las múltiples quejas ciudadanas.
Los baches no solo afectan la imagen del municipio: provocan accidentes, dañan vehículos y reflejan el abandono de lo más básico, que son las calles por donde transita la gente todos los días.
Huixtla no necesita anuncios ni discursos. Necesita gestión, trabajo y respuestas concretas.
El problema no es que falte dinero.
El problema es que falta interés.
Vía Huixtla Despierta
