
*Junto a su séquito se reparte salarios de hasta 150 mil pesos mensuales, revelan documentos filtrados
AGENCIAS
Cacahoatán, Chiapas, 1 de marzo de 2026. — En uno de los municipios con mayores índices de marginación de la región Soconusco, donde el agua entubada no llega a decenas de hogares y las calles permanecen en el abandono, la administración del alcalde Víctor Pérez Saldaña ha desatado la indignación ciudadana tras revelarse que la cúpula del Ayuntamiento percibe salarios cercanos a los 150 mil pesos mensuales.
Documentos internos filtrados por trabajadores del propio municipio, con fecha del 9 de diciembre de 2025, dejan al descubierto que el presidente municipal, el tesorero y el director de Obras Públicas gozan de percepciones que, en conjunto, superan el medio millón de pesos mensuales con cargo al erario. Una cifra que, de acuerdo con denuncias ciudadanas, rebasa incluso los salarios de funcionarios federales de alto nivel.
El contraste no podría ser más brutal; mientras la cúpula se sirve con la cuchara grande, empleados municipales con décadas de servicio sobreviven con salarios mínimos, sosteniendo con su trabajo la operación diaria del Ayuntamiento.
«Nosotros no tenemos agua y ellos ganan 150 mil pesos. ¿Con qué cara nos piden comprensión cuando cortan el suministro?», cuestionó un habitante de la colonia Centro, mientras hacía fila para llenar garrafones en una pipa municipal.
Fractura en el gabinete
El escándalo salarial ha destapado una crisis interna en el gobierno municipal. Versiones extraoficiales señalan una fuerte disputa entre el alcalde y los titulares de Tesorería y Obras Públicas. Sin embargo, trascendió que Pérez Saldaña habría optado por mantenerlos en la nómina con todas sus prestaciones para evitar que ventilen información «comprometedora» para su administración.
En un intento por contener el daño político, fuentes cercanas al Ayuntamiento anticipan que la próxima semana se anunciarían nuevos nombramientos en ambas áreas; sin embargo, los que se fueron siguen cobrando al denunciar le conocen a Víctor Saldaña todos los pliegues de su administración.
Organizaciones civiles y grupos ciudadanos piden a la población evitar apoyar a estos lacras; vividores y mantenidos del erario del pueblo. Llegaron prometiendo mucho, y no hacen nada. Han solicitado formalmente la intervención de la Auditoría Superior del Estado (ASE) y de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para que revisen la legalidad de los incrementos salariales y el origen de los recursos con que se cubren.
Cacahoatán, mal gobernado y denigrada por Víctor Pérez Saldaña, enfrenta rezagos históricos en redes de agua potable colapsadas, servicio de recolección de basura deficiente y un abandono evidente en obras públicas.
Mientras tanto, en las oficinas municipales, los altos funcionarios parecen vivir en una realidad distinta, ajena a las carencias de la población a la que deben servir. Se han comprado carros de alta gama, propiedades, terrenos, ganado, caballos, hectáreas de terreno, viviendas, abrieron cuentas bancarias con inversiones, así como otros desvíos de recursos y malversaciones que ya indagan las autoridades estatales. Grave problema financiero en puerta alcanzará a Víctor Saldaña y su círculo cercano.
