Por. Heidi Castellanos/Agencias
Cosoelacaque,Veracruz.- La contaminación por hidrocarburos continúa avanzando en territorio veracruzano y no se limita a las costas del Golfo de México. En el sur del estado, pescadores alertan que la laguna y el río Colorado, en el municipio de Cosoleacaque, presentan un grave deterioro ambiental que amenaza tanto al ecosistema como a las actividades productivas de la región.
De acuerdo con testimonios de habitantes y cooperativas pesqueras, el problema estaría relacionado con la fuga en un oleoducto que atraviesa la zona, lo que ha derivado en la presencia constante de residuos contaminantes en cuerpos de agua interiores.
Ángel Martínez, representante de la cooperativa Mata de Caña, advirtió sobre las consecuencias que este fenómeno ya está generando en el entorno natural.
“Yo quería explicar el impacto que nos está causando, el daño a todo el ecosistema y los ciclos de reproducción que se van a ver afectados”, señaló.
Los pescadores describen un escenario cada vez más alarmante: afluentes con tonalidades oscuras, incluso negras en algunos tramos, así como la muerte de diversas especies.
Reportan mortandad de peces, cocodrilos y manatíes, lo que evidencia la magnitud del daño ambiental y el desequilibrio ecológico en la zona.
“Está afectando directamente a los cuerpos de agua causando daño a nuestro sistema ecológico. Mi gente está cansada de tanta papelería, hoy queremos soluciones inmediatas”, expresó Joel Martínez González, presidente de la cooperativa del kilómetro 14.
Ante la gravedad del problema, los pescadores fueron convocados a reuniones con personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) y autoridades ambientales, donde se plantearon acciones para atender la situación; sin embargo, los afectados señalan que, hasta el momento, no se observan resultados concretos en campo.
Además del impacto ambiental, la contaminación también representa un golpe directo a la economía local, ya que la pesca es la principal fuente de ingresos para decenas de familias en la región.
Los habitantes advierten que el problema no solo requiere acciones inmediatas de contención, sino también una investigación profunda que permita determinar el nivel de contaminación en ríos y lagunas, así como los posibles riesgos para la salud de la población que consume productos provenientes de estas aguas.
