*Se engolosinan con la mamazón presupuestaria y ahora quieren imponer al hermano. ¿luego la mamá, el papá, al tío, primo y al abuelito? … de risa y parodia el PVEM local.
Agencias
CACAHOATÁN, 28 abril 2026.- La política local en Cacahoatán, Chiapas, nos regala una vez más el triste espectáculo de cómo el árbol del nepotismo se antepone por la urgencia de eternizar el usufructo, la corrupción, el peculado y el saqueo de las arcas del pueblo. El reciente nombramiento de Diego Pérez Saldaña como Coordinador Municipal de Afiliación del PVEM representa la confirmación de que el apellido se antepone con soberbia e imposición.
Que Diego sea hermano del actual alcalde tachado de corrupto Víctor Pérez Saldaña, lo vuelve una oficina de colocaciones laborales, un abuso de beneficencia pública y una descarada ambición familiar que atropella la dignidad de la ciudadanía molesta por el incumplimiento, la simulación y la demagogia.
El verde ecologista se convierte en la cuchara grande de un clan familiar que ve la alcaldía una herencia o una propiedad privada que aplasta la democracia de los cacahoatecos.
Mientras a nivel nacional la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo impulsa discursos de combate al nepotismo y la corrupción, en Cacahoatán el PVEM parece haberse quedado con la vieja práctica del agandaye arrabalero.
Ahora el malestar ciudadano brota por el cinismo de un clan familiar que pone la paja en el ojo ajeno. Se sirve con la cuchara grande y busca repetir la dosis de los beneficios, pero sangrando a un municipio que sufre carencias atroces por incumplimiento e ingratitud de un alcalde lacra, mentiroso y engañifas.
Hoy CACAHOATÁN sufre por un proliferante y pestilente basurero irregular en La Soledad, sufre por calles en penumbras e inseguridad, sufre por exceso de drenajes colapsados y carencia agua potable que no llega al pueblo.
Los flamantes 8 mil votos son efímeros en el Partido Verde cacahoateco, ante la democratización electoral de una ciudadanía libre y soberana de votar por quien les plazca y no por exigencia de lacras y bandidos que fueron elegidos como empleados y ahora ya sienten dueños de CACAHOATÁN, como aquel viejo refrán de los pájaros de cuenta le quieren tirar a las escopetas.
La militancia del Partido Verde está en un punto crucial de inclinar la balanza en contra de las imposiciones de los Saldaña. Y es seguro que, en el próximo proceso electoral, el invitado especial de la fiesta cívica, política y democrática será el VOTO DE CASTIGO.
