Agencias
Guatemala vive momentos de máxima tensión luego de que un operativo judicial en la aldea El Paredón Buena Vista, municipio de Sipacate, departamento de Escuintla, terminara en una violenta emboscada contra fiscales del Ministerio Público (MP) y agentes de la Policía Nacional Civil (PNC).
Según los reportes, un grupo armado bloqueó los accesos a la comunidad, obligó a los funcionarios a descender de sus vehículos y posteriormente incendió las unidades oficiales en plena vía pública.
Las autoridades confirmaron que varios fiscales y policías permanecen retenidos ilegalmente dentro de la comunidad, mientras los agresores mantienen una postura hostil e impiden el ingreso de las fuerzas de seguridad.
Ante la gravedad de la situación, el Ministerio de Gobernación y el Ministerio Público coordinan un despliegue de fuerzas especiales para rescatar a los funcionarios retenidos y restablecer el orden en la zona.
Las autoridades advirtieron que los responsables serán perseguidos por delitos como atentado, terrorismo, retención ilegal de personas y destrucción de bienes del Estado.
La crisis en Sipacate, Escuintla, ha encendido las alarmas en Guatemala, al evidenciar el desafío que representan los grupos criminales para la seguridad y el Estado de derecho en el país.
