Agencias
COPAINALÁ.- La paciencia de los copainaltecos llegó a su límite absoluto ante la alarmante ineptitud de su alcalde, Carlos Cruz Tapana, quien ha demostrado una total incapacidad para gobernar, dejando al municipio en el abandono mientras el presupuesto desaparece mágicamente.
Esta semana el turno fue para los habitantes de la comunidad Iturbide, quienes, hartos de promesas vacías y mentiras sistemáticas, se plantaron con firmeza en las instalaciones del ayuntamiento. ¿La respuesta del alcalde? La de siempre: esconderse y no dar la cara.
Iturbide se suma a una larga lista de colonias olvidadas donde las obras públicas brillan por su ausencia. El clamor popular es unánime: la ciudadanía exige saber dónde está el dinero, bajo la fuerte sospecha de que Tapana y sus allegados se están llevando el presupuesto a manos llenas antes de que termine su gestión.
»Si no puede con el paquete, ¡que renuncie!», es el grito que ya resuena en cada rincón de Copainalá.
La incompetencia de esta administración ya se convirtió en una constante de cada semana. Apenas la semana pasada, los habitantes de Tejería Sur y del barrio de la Unidad Deportiva tuvieron que salir a manifestarse por algo tan básico y vital como la falta de suministro de agua potable. Cruz Tapana ha demostrado que no puede resolver ni los servicios más elementales de la población.
Mientras el municipio se cae a pedazos por la mala administración, toda la estructura del «Tapana» ya anda en campaña, operando a marcha forzada a favor de Magdiel Juárez.
La estrategia es tan obvia como cínica: Cruz Tapana busca imponer a Juárez como su sucesor para garantizarse un «manto de impunidad» que le tape todas las sinvergüenzadas, desvíos y corruptelas de su nefasta gestión.
Además, tras bambalinas se sabe que Juárez no busca servir al pueblo, sino llegar a la presidencia para recuperar el dinero que invirtió en la campaña del hoy alcalde. Es, en pocas palabras, más de lo mismo.
Los copainaltecos tienen el futuro en sus manos y la oportunidad histórica de cerrarle el paso a la continuidad de la incompetencia. El panorama es claro: es momento de reaccionar frente a un gobierno inepto que solo ha traído retroceso.
¡Despierten, copainaltecos! ¡Ya basta de tantas mentiras y promesas rotas!
