Curación ancestral, para no doblarse ni quebrarse

Por. ANTONIO ZAVALETA
Apegado a sus creencias y respetuoso de la espiritualidad chiapaneca, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, recibió hace algunos días una limpia ancestral con hierbas y oraciones milenarias para alejar las malas energías y atraer La Paz y la armonía.El jaguar de Chiapas, es un promotor de la pluralidad, respetuoso de los usos y costumbres de un estado tan emblemático como Chiapas.
Es una persona apegada a la creación del universo, creyente de Dios y del Espirito santo, así como la ley de la atracción. Chiapas hoy más que nunca, requiere un gobernante estoico; un actor político que no se dobla ni se quiebra a la primera.
Que mantiene su fe latente y fortalecida como un Sol que ilumina sus alrededores y su gente. Y eso es importante pues en la oscuridad hasta la sombra nos abandona.
Hoy por hoy, el mandatario resurgió como el vuelo del ave Felix. Su doctrina apegada a su fe generó protecciones que lo mantienen más vivo que nunca y con una misión profunda a favor de las y los chiapanecos, de su familia y de sus alrededores.
