Caravana de migrantes llega a Huehuetán, Chiapas; viajan rumbo a la CDMX para regularizarse ante el INM

AGENCIAS 

Tapachula, Chis., 24 OCT.-La caravana migrante llegó este domingo al municipio de Huehuetán, Chiapas, tras avanzar 20 kilómetros desde el municipio de Tapachula, con el objetivo de llegar a la Ciudad de México.

Los migrantes, que pasaron sin complicaciones el filtro que las autoridades federales instalaron en Huehuetán, se dirigieron al parque central de la localidad donde informaron que descansarían unas horas para posteriormente retomar su caminata.

La caravana está integrada por unos 6 mil migrantes, en su mayoría de Haití, El Salvador, Honduras y Guatemala.

                Los centroamericanos y haitianos pretenden arribar a la capital mexicana para regularizar su situación en alguna oficina administrativa del Instituto Nacional de Migración, dependiente de la Secretaría de Gobernación (Segob).

                La región vive una ola migratoria sin precedentes desde comienzos de año con un flujo histórico de 147 mil migrantes en situación irregular detectados en México de enero a agosto, el triple de 2020, y un récord de 212 mil migrantes detenidos sólo en julio por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos.

                La ONG Pueblo Sin Fronteras y otros colectivos pidieron a las autoridades que permitan el libre tránsito de la caravana y respeten en todo momento los derechos humanos de las personas en situación de movilidad.

                “Rechazamos por completo las crueles políticas racistas de contención migratoria y de militarización fronteriza de Estados Unidos y México”, afirmó Pueblo Sin Fronteras.

                La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) también pidió proteger los derechos y seguridad de los migrantes durante su traslado por México.

                “Este organismo nacional solicitó proporcionarles ayuda humanitaria y que, ante el probable uso de la fuerza para su contención, esta se realice en armonía con los principios de legalidad, absoluta necesidad y proporcionalidad”, indicó el ente en un comunicado.

Dispuestos a todo

“Esta marcha es por la libertad, vamos con Dios, él es quien nos va guiando y tenemos la idea de llegar a Estados Unidos“, dijo a Efe el cubano Pablo Iván Cifrian, quien aseguró no le importa caminar “10, 20, 30 y 50, 100 o mil kilómetros”.

Además, comentó que para llegar a su objetivo están “dispuestos a romper barreras y todo lo que se ponga por delante” ya que su meta es llegar con este contingente a la Ciudad de México.

                En tanto, la hondureña Kari Pineda contó que se unió a la caravana para huir de la pobreza, la inseguridad y la corrupción que se vive en su país y en busca de mejores oportunidades.

                “Tenemos la esperanza de llegar a Estados Unidos para trabajar y darle un mejor futuro a nuestros hijos”, sostuvo.

                La idea de Pineda es llegar a Estados Unidos a buscar trabajo y ganar dinero para poder construirle una casa a sus hijos ya que la que tenía fue destruida por el paso de los huracanes en 2020.

                En tanto, Denis, un cubano que viaja en compañía de su esposa, relató que ambos cuentan con pasaporte pero se integraron a la caravana para llegar a la Ciudad de México y comenzar sus trámites de estancia legal en el país.

                La mayoría de los viajeros denuncian una nula atención de las autoridades mexicanas para cumplir trámites en el país y algunos, con más de un año en Chiapas, salieron al camino como respuesta a la política de contención que el Gobierno ha desplegado en la ciudad de Tapachula, en la frontera con Guatemala.

Falta voluntad política

La ONG Pueblo Sin Fronteras denunció “la conversión de Tapachula, Chiapas, en ciudad cárcel”.

                En un comunicado, la organización dijo que “miles de personas migrantes han sido atrapadas en esta ciudad, que no tiene los recursos ni la voluntad política para atender sus necesidades y garantizar sus derechos humanos”.

                Señaló que el Gobierno mexicano ha actuado bajo presión y amenaza económica de Estados Unidos y por ello utiliza “engaños y trabas burocráticas” de la Comisión de Ayuda a Refugiados (Comar) junto con la corrupción, abusos y deportaciones arbitrarias del Instituto Nacional de Migración (INM).

                Además, consideró que se vale de la fuerza militar de la Guardia Nacional “para detener por medio de la coerción y la violencia a personas en necesidad de libertad de tránsito y protección internacional. Es necesario y justo que se rompa el cerco carcelario antimigrante de Tapachula”.

                Para no ser sorprendida por las autoridades, la caravana busca avanzar a un mismo paso y esperan a mujeres y niños para evitar que queden rezagados y sean detenidos.

                Este grupo se puso en marcha luego de que en los primeros días de septiembre las autoridades mexicanas frustraran el avance de cuatro caravanas de migrantes que también partieron de Tapachula.

                Entonces, varias agencias de la ONU y ONG criticaron el uso de la fuerza en los operativos para desintegrar las caravanas.

                La región vive una ola migratoria sin precedentes desde comienzos de año, con un flujo histórico de 147.000 indocumentados detectados en México de enero a agosto, el triple de 2020. Con información de (EFE) Latinus.

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